lunes, 2 de mayo de 2011

El Juez Calatayud y su decálogo para crear un delincuente


Aquí os dejamos este decálogo para  formar un delincuente que, está incluido en un libro del conocido juez de menores de Granada, Emilio Calatayud. Es un listado de consejos irónicos que invitan a la reflexión. Esperamos que os sirvan de algo.

1. Dadle (a los hijos o hijas) todo cuanto desee: así crecerá convencido de que el mundo entero le debe todo.

2. Reídle todas sus groserías, tonterías y salidas de tono: así crecerá convencido de que es muy gracioso y no entenderá cuando en el colegio le llamen la atención por los mismos hechos.

3. No le deis ninguna formación espiritual: ¡ ya la escogerá él cuando sea mayor!

4. Nunca le digáis que lo que hace está mal: podría adquirir complejos de culpabilidad y vivir frustrado; primero creerá que le tienen manía y más tarde se convencerá de que la culpa es de la sociedad.

5. Recoged todo lo que vaya dejando tirado: así crecerá pensando que todo el mundo está a su servicio; su madre la primera.

6. Dejadle ver y leer todo: limpiad con detergente, que desinfecta, la vajilla en la que come, pero dejad que su espíritu se recree con cualquier porquería. Pronto dejará de tener criterio recto.

7. Padre y madre discutid delante de él: así se irá acostumbrando, y cuando la familia esté ya destrozada lo encontrará de lo más normal, no se dará ni cuenta.

8. Dadle todo el dinero que quiera: así crecerá pensando que para disponer de dinero no hace falta trabajar, basta con pedir.

9. Que todos sus deseos estén satisfechos al instante: comer, beber, divertirse,…¡de otro modo podría acabar siendo un frustrado!

10. Dadle siempre la razón: son los profesores, la gente, las leyes… quiénes la tienen tomada con él.

“Y cuando su hijo sea ya un delincuente, proclamad que nunca pudisteis hacer nada por él”. Parafraseando a Don Emilio, “La sociedad no es la sociedad. Nosotros somos la sociedad”.

Autora: María Dolores Orozco (orientadora).

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     Para que la tarea de educar al hijo fructifique, la familia y la escuela han de trabajar de una forma coordinada, por eso aquí os dejamos una serie de consejos para que esta relación sea lo más fluida y certera posible:
      
Enseñanza de valores, normas y costumbres.
  • Enseñar a rechazar las discriminaciones por razones de sexo, raza, estatus social o discapacidad.
  • Enseñar a escuchar y a tener respeto a las otras personas.
  • Trabajar actitudes de solidaridad y de comprensión con los más débiles.
  • Estimular la honradez.
  • Enseñar a aceptar las diferentes formas de pensar.
  • Estimular la capacidad crítica, de poder pensar con una perspectiva propia.
 Desarrollo de habilidades para la vida
  • Inculcar el sentido del esfuerzo para conseguir metas.
  • Enseñar a compartir las propias cosas.
  • Educarles en la autocrítica y en la necesidad de aceptar críticas de otras personas.
  • Aprender a saber comportarse con las otras personas, en general, sean mayores, iguales o menores.
Educación en destrezas básicas para el aprendizaje
  • Facilitar espacios y tiempos para el estudio.
  • Fomentar hábitos de lectura.
  • Estimular el lenguaje escrito y oral, tanto comprensivo como expresivo.
  • Enseñar a distribuir correctamente el tiempo.
Transmisión de normas y responsabilidades
  • Respetar los turnos en la conversación.
  • Enseñar a escuchar lo que la otra persona dice y lo que quiere decir.
  • Educar en el cumplimiento de promesas y compromisos.
  • Enseñar a respetar el medio ambiente.
  • Trabajar los hábitos de higiene y limpieza.
  • Estimular la puntualidad
  • Promover el trabajo en equipo.